26 de agosto del 2026
Lucas 7:11-17
HORA DE DESPERTAR
“Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate”. Lucas 7:14
Hay despertares que cambian por completo una vida. A veces ocurre cuando alguien recibe una noticia inesperada o cuando una situación difícil obliga a ver la realidad con nuevos ojos. Pero el despertar que aparece en Lucas 7 es mucho más radical. Jesús se encuentra con un cortejo fúnebre a la salida de la ciudad. Un joven ha muerto, y su madre —que además es viuda— camina entre la multitud llena de dolor. Al verla, Jesús se conmueve profundamente. Se acerca al féretro, toca el ataúd y dice: “Joven, a ti te digo, levántate”. La palabra que utiliza Jesús puede entenderse también como “despierta”. Para Él, la muerte no tiene la última palabra. Lo que parecía un final definitivo se convierte en un despertar. El joven se incorpora y comienza a hablar, y la multitud queda llena de asombro. Más adelante, el mismo lenguaje aparece en la reacción de la gente: “Un gran profeta se ha levantado entre nosotros”. Era como si, de pronto, todos estuvieran despertando a la realidad de que Dios estaba visitando a su pueblo. Y ese despertar sigue siendo necesario hoy. Cuando Cristo toca una vida, abre los ojos, y nos permite ver a las personas y al mundo con una nueva luz. Por eso hay una oración sencilla que siempre es oportuna: “Señor Jesús, despiértame”. Despiértame para ver tu obra. Despiértame para vivir la vida nueva que tú has traído.
Querido Jesús, obra con poder en mí y ayúdame a servirte con fidelidad. Amén.
En Hechos 1:8, Jesús dice: “me seréis testigos”. Pero ¿qué significa ser testigo de Cristo?Una de las cosas asombrosas de Dios es que Él elige trabajar con nosotros. Dios quiere que nos unamos a él en una misión para salvar a quienes no lo conocen y re-novar toda la creación. Parece una tarea difícil e intimidante, pero no estamos solos. Jesús nos ha dado el don del Espíritu Santo y nos llama no solo como individuos, sino también como su iglesia.En nuestro trabajo con Dios en esta misión a lo largo de los años, hemos aprendido que todos tenemos este llamado en nuestras vidas. Algunos de nosotros estamos llamados a servir lejos de casa, y otros estamos llamados a servir y compartir el amor de Dios con nuestros vecinos allí donde estamos. Dondequiera que Dios nos llame, tenemos la oportunidad de compartir el amor de Cristo con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas, ¡y puede que no sea tan intimidante como parece!
Kevin DeRaaf
Es director de Resonate Global Mission, una agencia misionera cristiana reformada que trabaja en más de 40 países al rededor del mundo. Él y su esposa, Jacquie, tienen tres hijos y cuatro nietos y viven en Burlington, Ontario.