1 Juan 5:1-4
LA FE QUE VENCE AL MUNDO
“Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”. 1 Juan 5:4
Hoy en día se habla mucho de la fe. No solo en los templos sino también en conferencias, libros y cursos. Se presenta como la clave para lograr lo que queremos; como si bastara creer con suficiente intensidad para que las cosas sucedan. A veces incluso se citan versículos bíblicos y se pone a Jesús como ejemplo como si Él mismo hubiera descubierto esa “llave” que abre los tesoros del universo. Y, sin darnos cuenta, podemos empezar a pensar igual.
Pero la Biblia nos lleva en otra dirección. Juan no habla de una fe en abstracto, ni de una fuerza que nace de nosotros mismos. Habla de una fe con un nombre, con un rostro: Jesús, el Hijo de Dios. Es Él quien marca la diferencia. Porque no se trata de cuánto creemos, sino de en quién hemos puesto nuestra confianza. No se trata de desear con intensidad, sino de depender de Cristo. De reconocer que sin Él no podemos, pero con Él tenemos una vida nueva.
El mundo sigue ahí, con sus voces, sus promesas y sus presiones. A veces seduce. A veces intimida. A veces cansa. Pero no puede vencer a quien ha nacido de Dios y descansa en Cristo. La victoria no es para los más fuertes o los más audaces; es para los que creen en el Hijo. Y entonces la pregunta no es si usted tiene fe, sino esta: ¿Está su fe realmente puesta en Jesús, el Hijo de Dios, o en lo que usted espera lograr?
Padre celestial, gracias por hacerme parte de tu familia. Te ruego que me ayudes a depender de Cristo en todo momento para salir vencedor ante el mundo. En su nombre oro, amén.