16 de julio del 2026
1 Juan 5:1-4
LA FE QUE VENCE AL MUNDO
“Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”. 1 Juan 5:4
Hoy en día se habla mucho de la fe. No solo en los templos sino también en conferencias, libros y cursos. Se presenta como la clave para lograr lo que queremos; como si bastara creer con suficiente intensidad para que las cosas sucedan. A veces incluso se citan versículos bíblicos y se pone a Jesús como ejemplo como si Él mismo hubiera descubierto esa “llave” que abre los tesoros del universo. Y, sin darnos cuenta, podemos empezar a pensar igual. Pero la Biblia nos lleva en otra dirección. Juan no habla de una fe en abstracto, ni de una fuerza que nace de nosotros mismos. Habla de una fe con un nombre, con un rostro: Jesús, el Hijo de Dios. Es Él quien marca la diferencia. Porque no se trata de cuánto creemos, sino de en quién hemos puesto nuestra confianza. No se trata de desear con intensidad, sino de depender de Cristo. De reconocer que sin Él no podemos, pero con Él tenemos una vida nueva. El mundo sigue ahí, con sus voces, sus promesas y sus presiones. A veces seduce. A veces intimida. A veces cansa. Pero no puede vencer a quien ha nacido de Dios y descansa en Cristo. La victoria no es para los más fuertes o los más audaces; es para los que creen en el Hijo. Y entonces la pregunta no es si usted tiene fe, sino esta: ¿Está su fe realmente puesta en Jesús, el Hijo de Dios, o en lo que usted espera lograr?
Padre celestial, gracias por hacerme parte de tu familia. Te ruego que me ayudes a depender de Cristo en todo momento para salir vencedor ante el mundo. En su nombre oro, amén.
La Biblia habla de una batalla que todos enfrentamos, aunque no siempre la veamos. No es contra personas, sino en lo profundo del corazón: en lo que creemos, en quién confiamos y a quién obedecemos. Algunos la ignoran; otros se enfocan tanto en el enemigo que viven con temor. Pero la Escritura nos muestra que esta es la buena batalla de la fe: una lucha real, pero con propósito, en la que Dios mismo nos llama a permanecer firmes. A lo largo de esta serie veremos cómo se libra esta batalla, cuáles son las armas que Dios ha provisto y cómo vivir con discernimiento y confianza. Porque no peleamos para obtener la victoria sino desde la victoria que Cristo ya ha asegurado. La pregunta no es si usted está en la batalla, sino: ¿cómo la está enfrentando? ¿en sus fuerzas o confiando en Aquel que ya ha vencido?
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.