09 de junio del 2026
Salmo 124:1-5
LIBRES DE LAS FAUCES DEL ENEMIGO
“A no haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel; [...] Vivos nos habrían tragado entonces…” Salmo 124:1,3
El Salmo 124 nos invita a imaginar una escena alarmante. El pueblo de Dios está rodeado por enemigos feroces. Si el Señor no hubiera intervenido, dice el salmista, habrían sido tragados vivos. La ira de sus adversarios se levantaba como una tormenta, y las aguas de la destrucción estaban a punto de cubrirlos. Así describe la Biblia la realidad del pueblo de Dios en un mundo hostil. No vivimos en territorio neutral. Hay fuerzas que se oponen a la fe, enemigos visibles e invisibles, presiones humanas y ataques espirituales que buscan debilitar nuestra confianza en el Señor. El salmista reconoce que, frente a enemigos tan poderosos, el pueblo no tenía ninguna posibilidad de defenderse por sí mismo. Si Dios no hubiese estado a su lado, habrían sido arrastrados como por una corriente impetuosa. Nuestra situación no es muy distinta. Las luchas de la vida, las tentaciones, la oposición del mundo y las artimañas del maligno nos recuerdan que no podemos sostenernos confiando en nuestras propias fuerzas. Las armas humanas no bastan para esta batalla. Por eso necesitamos estar revestidos con el poder de Dios y protegidos por la armadura espiritual que Él nos provee. La victoria no depende de la fuerza del pueblo, sino de la presencia del Señor. Porque Él está a su lado, el enemigo no puede prevalecer.
Jehová de los ejércitos, llénanos de tu Santo Espíritu para vencer al enemigo y no caer en tentación. Quédate con nosotros hoy y siempre. Amén.
Con gratitud a Dios, ofrecemos a nuestros lectores el devocional del mes de junio “Cantos de esperanza”, basados en los salmos de peregrinación. Estos salmos (120-134) eran entonados por el pueblo de Israel cuando viajaba hacia Jerusalén para participar en las fiestas anuales. El pueblo viajaba en caravanas, llevando consigo dolor, angustia, temores y expectativas. Así es el viaje de nuestra vida. Aunque suframos, no podemos detenernos. Debemos caminar y seguir adelante, mirando al Señor, autor y consumador de nuestra fe. En el camino encontraremos compañeros de viaje, pero todos dependemos de la fuerza que viene de lo alto, del poder que viene de Dios, de la gracia que nos sostiene hasta llegar a Sión. ¡Feliz lectura!
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.