08 de agosto del 2026
Filipenses 3:10-11
EL ANHELO DE CONOCER A CRISTO
“Lo que quiero es conocer a Cristo…”
Filipenses 3:10 DHH Estas palabras de Pablo pueden sorprender a quienes tienen una idea superficial de lo que significa “conocer”. Si lo tomamos en su sentido más común, podríamos pensar en adquirir información acerca de Cristo, o incluso en decidir seguirlo. Pero difícilmente podemos aplicar ese significado al propio Pablo: el apóstol que, según su testimonio, estuvo dispuesto a dejar todos sus logros por Cristo. Para alguien que ha fundado iglesias, sufrido persecución y dedicado su vida al evangelio, “conocer a Cristo” debe significar algo mucho más profundo. Y lo es. Para Pablo, conocer a Cristo significaba llegar a ser más como Él: reflejar su carácter y morir como Él. Y aun así, Pablo reconoce que todavía no ha alcanzado esa meta. Pero tampoco está dispuesto a renunciar a ella. Por eso confiesa: “Lo que quiero es conocer a Cristo, sentir en mí el poder de su resurrección y participar en sus sufrimientos”. ¡Qué asombroso anhelo! ¿Cómo cambiaría su vida si esa fuera también su oración diaria? Si ser como Cristo estuviera por encima de sus logros y reflejar a Cristo fuera la pasión de su vida. ¿Qué impacto tendría el evangelio en el mundo si más personas buscaran conocer a Cristo así y seguirlo por lo que Él verdaderamente es? Porque cuando una vida se dedica a conocer a Cristo de verdad, el mundo que la rodea también comienza a cambiar.
Querido Jesús, quiero conocerte. Hazme semejante a Ti para que pueda experimentar el poder de tu resurrección. Amén.
En Hechos 1:8, Jesús dice: “me seréis testigos”. Pero ¿qué significa ser testigo de Cristo?Una de las cosas asombrosas de Dios es que Él elige trabajar con nosotros. Dios quiere que nos unamos a él en una misión para salvar a quienes no lo conocen y re-novar toda la creación. Parece una tarea difícil e intimidante, pero no estamos solos. Jesús nos ha dado el don del Espíritu Santo y nos llama no solo como individuos, sino también como su iglesia.En nuestro trabajo con Dios en esta misión a lo largo de los años, hemos aprendido que todos tenemos este llamado en nuestras vidas. Algunos de nosotros estamos llamados a servir lejos de casa, y otros estamos llamados a servir y compartir el amor de Dios con nuestros vecinos allí donde estamos. Dondequiera que Dios nos llame, tenemos la oportunidad de compartir el amor de Cristo con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas, ¡y puede que no sea tan intimidante como parece!
Kevin DeRaaf
Es director de Resonate Global Mission, una agencia misionera cristiana reformada que trabaja en más de 40 países al rededor del mundo. Él y su esposa, Jacquie, tienen tres hijos y cuatro nietos y viven en Burlington, Ontario.