11 de mayo del 2026
Génesis 12:1-9
CAMBIOS OPORTUNOS
“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”. Génesis 12:1
Cuando Dios llamó a Abraham, no le entregó un plano detallado ni un itinerario con fechas y garantías. Le dio una orden sencilla y, al mismo tiempo, desafiante: “Vete… a la tierra que te mostraré”. Era un llamado a salir sin saber exactamente a dónde. Era una invitación a confiar antes de ver. Muchos viven atrapados en un “pequeño mundo” por temor al cambio. Permanecen en lo conocido, aunque sea limitado, porque lo desconocido asusta. No siempre es la falta de oportunidades lo que detiene; a veces es la falta de fe para dar el paso. Dios no llama para despojar, sino para conducir hacia algo mayor. Él es la entrada a nuevas oportunidades, pero también la salida de viejas ataduras. Cuando Él guía, los cambios no son caprichosos; son oportunos. Son parte de un propósito que, aunque no entendamos del todo, está sostenido por Su promesa. Quizá el llamado de hoy no sea dejar tu ciudad, pero sí abandonar un temor, una actitud negativa, una costumbre que te estanca. Tal vez Dios te esté invitando a confiar más, a emprender algo que has postergado, a obedecer en un área donde has dudado. Los cambios que nacen de la voz de Dios no son saltos al vacío; son pasos de fe sobre terreno firme. El mismo Dios que llamó a Abraham sigue llamando hoy. Cuando Él dice “sal”, no es para perder, sino para crecer.
Dios, Tú eres mi seguridad y estabilidad. Provee luz a mi camino para que pueda tomar las decisiones correctas en lo que respecta a los cambios en mi vida. En Jesús, Amén.
En el ámbito espiritual, la familia contemporánea enfrenta sus crisis apoyándose muchas veces en referencias confusas, superficiales e incluso distorsionadas. En lugar de reflexionar con profundidad, con frecuencia se deja arrastrar por el ritmo acelerado de la cultura, adoptando modelos que prometen plenitud inmediata pero que no sostienen en el tiempo. Y no faltan quienes comercializan fórmulas religiosas atractivas, ofreciendo respuestas rápidas a problemas complejos. Mientras tanto, la familia sigue necesitando lo esencial: cariño, presencia, protección, dirección y descanso. La familia —como diseño y propósito de Dios— no ha desaparecido ni desaparecerá. Su fundamento no descansa en teorías humanas, sino en el carácter inmutable del Señor. Dios sigue siendo el mismo, y toda familia que lo busque con sinceridad encontrará orientación, consuelo y esperanza en su voz.
Augusto Pinheiro
Augusto Pinheiro es un teólogo y escritor brasileño.