19 de marzo del 2026
Lucas 12:4-7
SIN PERDER DETALLE
“Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos”. LUCAS 12:7
El Señor usa una imagen sorprendente para hablarnos del cuidado de Dios: ¡los cabellos de nuestra cabeza están contados! Es un detalle tan minúsculo que ninguno de nosotros intentaría llevar ese registro. Y sin embargo, Jesús lo menciona para mostrarnos cuán profundo, preciso y tierno es el amor del Padre. Nada en nuestra vida pasa desapercibido ante Sus ojos. Pero la enseñanza va más allá de un recurso estilístico. En un mundo dominado por el temor, la ansiedad y la incertidumbre, los creyentes podemos descansar. Dios no solo nos conoce… nos conoce por completo. Si cuida de los pajarillos —criaturas pequeñas que Él mismo alimenta—, ¡cuánto más cuidará de sus hijos! Claro, decirlo es más fácil que creerlo. Vivimos tiempos peligrosos, inciertos, a veces abrumadores. El miedo parece tener razones de sobra. Pero Jesús nos recuerda algo que no podemos olvidar: si Dios nos amó al punto de entregar a su propio Hijo por nosotros, entonces incluso la muerte está bajo Su dominio. No hay circunstancia que Él no pueda sostener, no hay amenaza que escape a Su soberanía, no hay preocupación que Él no haya tomado en cuenta. Así que, descanse en ese amor. Entréguele sus miedos. Recuerde que el Dios que cuida de los detalles más pequeños de su vida es el mismo que ha asegurado su eternidad en Cristo.
Dios mío, en medio de las dificultades recuérdame que estás cuidando de mi vida entera. Ayúdame a descansar en tu amor y tu soberanía. Por amor de Jesús, Amén.
El evangelio de Lucas nos invita a ver a Jesús con ojos nuevos. No solo como un personaje histórico, sino como el Hijo de Dios que caminó entre nosotros con ternura y poder. Lucas, médico y cuidadoso narrador, investigó todo con detalle para que tengamos plena certeza de lo que creemos. Su relato nos muestra al Cristo que toca al intocable, que se sienta a la mesa con pecadores, que devuelve esperanza a los caídos y que abre el cielo a los que nadie veía. Cada capítulo de Lucas es una ventana al corazón de Dios. En sus páginas descubrimos que la salvación no es una teoría, sino una persona. Jesús no vino solo a enseñar, sino a rescatar; no vino solo a hablar de amor, sino a vivirlo hasta la cruz. Este evangelio nos recuerda que la fe no comienza con lo que hacemos por Dios, sino con lo que Él ha hecho por nosotros en Cristo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.