03 de febrero del 2026
Rut 1:3-4
LEJOS DE CASA, CERCA DE DIOS
“…los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años”. Rut 1:4
La vida en un país extraño rara vez es sencilla para un migrante. A veces lo que comienza como un sueño termina convirtiéndose en una pesadilla interminable. Y aun cuando todo parece marchar bien, la vida fuera del entorno conocido presenta desafíos difíciles de afrontar, especialmente cuando se proviene de una cultura tan cerrada y arraigada como la hebrea. La vida en Moab no fue fácil para Noemí y su familia. Tras la muerte de su esposo, sus hijos se casaron con mujeres moabitas, algo que la ley de Moisés prohibía expresamente. Pero son los riesgos a los que puede llevar una decisión como la suya. En aquella tierra no había compañeros de fe, ni comunidades que compartieran su adoración al Dios verdadero. En ese contexto, sus hijos formaron vínculos con quienes conocían, aun cuando esto representaba un serio peligro para su lealtad al Señor. ¿No le parece una situación bastante común entre los hijos de Dios hoy en día? A veces, en busca de una mejor oportunidad o de un futuro más prometedor, enviamos a nuestros hijos a escuelas de prestigio… pero sin amigos cristianos. O alentamos relaciones o matrimonios donde la fe no es compartida. Nada de esto está fuera del alcance de la gracia de Dios, pero siempre caminar en obediencia a sus caminos será la mejor y más segura elección.
Dios y Padre, gracias porque tu gracia y misericordia nos alcanzan aun cuando te desobedecemos con nuestras decisiones. Enséñanos a confiar en ti y a obedecerte. En Jesús, Amén.