Rut 3:6-10
BAJO LA COBERTURA DEL REDENTOR
“Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo soy Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano”. Rut 3:9
La situación de Rut era sumamente delicada. Entrar en el lugar donde dormía un hombre —aunque fuera soltero— podía costarle la vida si alguien malinterpretaba sus acciones. Corría el riesgo de ser juzgada o incluso apedreada. También podía ser víctima de abuso, dada su vulnerabilidad. Y, sin embargo, decidió seguir el plan que su suegra Noemí le había propuesto.
Pero lo interesante es que Rut no sigue el plan al pie de la letra. Noemí le había dicho que esperara a que Booz le indicara qué hacer. Sin embargo, cuando él se despierta sorprendido y le pregunta quién es, Rut toma la iniciativa y responde con valentía: “Extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, porque eres pariente cercano”. Esa expresión era una manera simbólica de pedir matrimonio, un gesto de cobertura y protección, según se menciona también en Ezequiel 16:8. Rut no está allí buscando un encuentro romántico, sino apelando a un derecho legal y moral: el de ser redimida junto con Noemí, para preservar el nombre y la herencia de su familia.
Lo admirable es que esta mujer extranjera muestra una comprensión más profunda del propósito de Dios que muchos israelitas. Su conducta está guiada por la fe, la integridad y el respeto. Lo que empezó como una historia de necesidad y riesgo termina apuntando a una nueva vida: la que Dios da a quienes se acogen bajo sus alas.
Padre celestial, dame la fe y valentía de Rut para actuar con integridad en toda situación. Que mis decisiones reflejen tu voluntad y mi vida apunte siempre a tu redención. Amén.