29 de enero del 2026
Apocalipsis 5
UN NUEVO CÁNTICO
“Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos…” Apocalipsis 5:9
Hace algún tiempo conocí a una mujer que vivía con Alzheimer. Su memoria se había ido desvaneciendo poco a poco. Pero había algo que no había olvidado: los himnos que había aprendido en su juventud. Cuando comenzábamos a cantar, su rostro cambiaba. Sonreía y en un momento de lucidez se unía a la melodía. Era como si, por un instante, su corazón recordara lo que su mente ya no podía sostener. La música tiene ese poder. Nos acompaña en la alegría y en el dolor, despierta recuerdos y conecta con lo más profundo del alma. En Apocalipsis 5, el apóstol Juan nos muestra una visión gloriosa: toda la creación, reunida ante el trono de Dios, entonando “un cántico nuevo”. Es una canción de victoria, un himno de adoración al Cordero, Jesucristo, quien venció la muerte y cumplió el plan perfecto de salvación. Ese nuevo cántico celebra lo que solo ahora se entiende plenamente: la obra redentora de Jesús en toda su grandeza. Los antiguos himnos de fe siguen siendo valiosos y conmovedores. Pero llegará un día en que cantaremos una canción aún más profunda —una melodía eterna— al ver la renovación completa de la creación. En ese momento, no habrá más olvido, ni dolor, ni llanto. Solo adoración. Y quizás, como aquella mujer, incluso cuando todo lo demás se borre de nuestra memoria, la canción del amor de Dios permanecerá viva en nuestro corazón.
Señor Jesús, gracias por traer vida nueva a la creación. Permítenos unirnos al coro de alabanza a ti. En tu poderoso nombre, Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.