Apocalipsis 5
UN NUEVO CÁNTICO
“Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos…” Apocalipsis 5:9
Hace algún tiempo conocí a una mujer que vivía con Alzheimer. Su memoria se había ido desvaneciendo poco a poco. Pero había algo que no había olvidado: los himnos que había aprendido en su juventud. Cuando comenzábamos a cantar, su rostro cambiaba. Sonreía y en un momento de lucidez se unía a la melodía. Era como si, por un instante, su corazón recordara lo que su mente ya no podía sostener.
La música tiene ese poder. Nos acompaña en la alegría y en el dolor, despierta recuerdos y conecta con lo más profundo del alma. En Apocalipsis 5, el apóstol Juan nos muestra una visión gloriosa: toda la creación, reunida ante el trono de Dios, entonando “un cántico nuevo”. Es una canción de victoria, un himno de adoración al Cordero, Jesucristo, quien venció la muerte y cumplió el plan perfecto de salvación. Ese nuevo cántico celebra lo que solo ahora se entiende plenamente: la obra redentora de Jesús en toda su grandeza.
Los antiguos himnos de fe siguen siendo valiosos y conmovedores. Pero llegará un día en que cantaremos una canción aún más profunda —una melodía eterna— al ver la renovación completa de la creación. En ese momento, no habrá más olvido, ni dolor, ni llanto. Solo adoración. Y quizás, como aquella mujer, incluso cuando todo lo demás se borre de nuestra memoria, la canción del amor de Dios permanecerá viva en nuestro corazón.
Señor Jesús, gracias por traer vida nueva a la creación. Permítenos unirnos al coro de alabanza a ti. En tu poderoso nombre, Amén.