19 de enero del 2026
2 Corintios 12:1-10
PODER EN LA DEBILIDAD
“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne…” 2 Corintios 12:7
Que alentador es saber que, en Cristo, la debilidad no es derrota; es el lugar donde se manifiesta su poder. El apóstol Pablo conocía tanto los momentos más altos de la fe como los más duros de la lucha. Había recibido grandes revelaciones de Dios, pero también cargaba con un “aguijón en la carne”. No sabemos con exactitud qué era, pero sí sabemos que lo hacía sufrir. Pablo llegó a pensar que podría servir mejor a Dios si esa carga desapareciera. Sin embargo, la respuesta del Señor fue clara: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” (v. 9) Esa respuesta cambió por completo su perspectiva. Lo que antes veía como un obstáculo, se convirtió en una oportunidad para depender más de Cristo. En lugar de frustrarse, Pablo aprendió a descansar en la gracia de Dios, sabiendo que incluso sus limitaciones podían ser usadas para glorificarlo. Tú y yo también enfrentamos nuestros propios “aguijones”: una enfermedad, una pérdida, una carga emocional o económica. Y es natural preguntarse: “¿Por qué, Señor?”. Pero el mismo Jesús que le habló a Pablo también nos habla a nosotros: Mi gracia es suficiente. Cuando sentimos que no podemos más, ahí está Él, sosteniéndonos. Su poder no se manifiesta en la autosuficiencia, sino en la confianza. Su gracia nos basta, no solo para resistir, sino para seguir adelante con esperanza.
Señor Jesús, concédenos la gracia y la fuerza que necesitamos para cada día, y ayúdanos a demostrar tu amor a todos los que luchan. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.