06 de diciembre del 2025
Isaías 46:8-13
SUS PLANES SE CUMPLIRÁN
“Yo soy Dios, y no hay otro; soy Dios, y no hay nadie igual a mí. Yo anuncio el fin desde el principio; anuncio el futuro desde mucho antes. Yo digo: Mis planes se realizarán…” Isaías 46:9-10
Ya casi se va otro año. Entre fiestas, reuniones y preparativos, diciembre parece irse volando. Tal vez al final, con el ruido de las celebraciones bajando, haremos una breve evaluación del 2025. ¿Qué habrá pasado con aquellos planes y propósitos que hicimos en enero? Tal vez este año no tuvimos una crisis global... y sin embargo, no todo salió como esperábamos. La verdad es que no tenemos el control. Nuestras mejores intenciones pueden quedar a medio camino. A veces nos abruma la frustración, otras veces la culpa. Pero Dios no es como nosotros. Él no termina el año frustrado porque sus planes no se cumplieron. Él no improvisa ni se rinde. Nada detiene lo que Él se ha propuesto realizar. Y eso debería darnos consuelo. Porque el Dios que conoce el fin desde el principio es el mismo que ha puesto su mirada sobre nosotros. Su fidelidad no cambia cuando fallamos. Sus planes no se desvían cuando los nuestros se derrumban. Él sigue obrando, incluso cuando no lo vemos. ¿Te has sentido alguna vez como si la vida no tuviera propósito? Es fácil dejarse llevar por la corriente de los que creen que todo es casualidad. Pero Isaías nos recuerda que el futuro no está flotando al azar: está en manos del Dios que reina y cumple su palabra. El mismo que nació en un humilde pesebre, que murió y resucitó, es el que llevará a término lo que ha comenzado en ti.
Nuestro buen Dios, gracias porque tus planes no fallan y tu fidelidad es constante. Enséñame a descansar en tu soberanía y a confiar que tu voluntad es buena, perfecta y agradable. En Cristo, amén.
Cada vez que abrimos el Nuevo Testamento, lo primero que encontramos son los evangelios. Y tiene mucho sentido, porque allí se nos narra la venida, vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Sin embargo, mucho antes de que Él apareciera en la historia, ya había una voz que anunciaba con claridad sorprendente los eventos que estaban por venir. Esa voz fue la del profeta Isaías. Por eso, no es de extrañar que muchos se refieran al libro de Isaías como “el quinto evangelio”. En sus páginas encontramos no solo advertencias de juicio, sino también promesas de restauración, consuelo y esperanza. Isaías no solo anticipó el sufrimiento del pueblo en el exilio, sino también la venida del Mesías, su nacimiento virginal, su ministerio, su pasión y su gloria. En este tiempo del año, cuando el mensaje de la venida de Cristo se escucha por todas partes, te invitamos a detenerte y dejar que las palabras de Isaías hablen a tu corazón. Que su mensaje sea para ti, no solo poesía antigua, sino buenas nuevas vivas, que alientan, consuelan y apuntan con poder a Jesús, nuestro Salvador.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.