2 Timoteo 1:1-14
BONDAD GLORIOSA
“Esa bondad se ha mostrado gloriosamente ahora en Cristo Jesús nuestro Salvador, que destruyó el poder de la muerte y que, por el evangelio, sacó a luz la vida inmortal”.
2 Timoteo 1:10
¿Ha dudado alguna vez de la bondad de Dios? No sería nada extraño ya que desde la primera tentación el enemigo ha dirigido algunos de sus ataques más certeros contra esta verdad. Por eso, si alguna vez un pensamiento así cruza por su mente, dirija su mirada a Jesucristo, pues es en él en donde la bondad de Dios se revela en todo su esplendor. Fue por esa bondad que nuestro Señor Jesucristo “destruyó el poder de la muerte”.
Con todo y los grandes avances con que contamos, la muerte aún produce temor en los seres humanos. Un funeral nos recuerda que un día será nuestro turno, pero no queremos que ese día llegue. Si ha estado al borde de la muerte sabe lo que esto significa, pero si es creyente sabe que tiene una promesa: vivir con Dios para siempre. Pero no todos tienen esta esperanza y la idea de morir les produce temor.
La Biblia dice que todo aquel que cree en Cristo nunca morirá, porque en Cristo tiene vida eterna. La muerte no es el fin sino la vía para llegar a Dios. El creyente en Cristo vuelve a vivir porque Cristo es su resurrección y vida eterna. Nuestro Señor Jesucristo es al mismo tiempo la vida de aquellos que viven y la resurrección de aquellos que mueren. Cristo es quien cambia la vida y le da otro sentido a la muerte para poder vivir en Dios. Con esa confianza acércate a Dios en este día.
Señor Jesús, gracias por morir por mí. Ayúdame para que no tema a la muerte, sino que anhele ir a morar con nuestro Padre. Ayúdame para poder vivir en Ti. Amén.