27 de marzo del 2025
Jonás 1:1-14
¿MISIÓN IMPOSIBLE?
“Anda, vete a la gran ciudad de Nínive y anuncia que voy a destruirla, porque hasta mí ha llegado la noticia de su maldad”. Jonás 1:2
¿Cree usted realmente que sea posible esconderse de Dios? La Biblia misma plantea retóricamente esta posibilidad en el Salmo 139:7 para mostrar la insensatez de intentar huir de la presencia de Dios: "¿A dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiría, lejos de tu presencia?". No solo es inútil, sino que un intento así nos priva de experimentar la plenitud de su gracia. Algo similar le ocurrió al profeta Jonás. Cuando Dios le ordenó ir a Nínive él decidió embarcarse en dirección opuesta, tratando de huir lo más lejos posible con tal de evitar la encomienda. Desde una perspectiva humana, puede parecer una decisión razonable: Los ninivitas eran conocidos por su violencia y crueldad, y emprender una misión en medio de un pueblo así probablemente le parecía a Jonás una tarea insensata y peligrosa. Al leer todo lo que Jonás experimentó por desobedecer, surge una pregunta inevitable: ¿Por qué ir en contra y desobedecer una orden directa del Dios Todopoderoso? Aunque el relato parece centrarse en el profeta, el libro de Jonás es, en realidad, una poderosa historia sobre la misericordia de Dios. Nuestro Señor es bueno, y lento para la ira y grande en misericordia, pero eso no significa que desobedecerle sea algo bueno o saludable. La desobediencia trae consigo consecuencias que podemos evitar si confiamos en su voluntad perfecta y amorosa.
Perdona, Señor, mi desobediencia. Quiero estar listo para ir a donde me envíes, ¡dame la fuerza para cumplir con tu propósito! En el nombre de Jesús, te lo pido, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.