16 de marzo del 2025
1 Reyes 9:1-9
DIOS ESCUCHA LA ORACIÓN
“Y le dijo: He escuchado la oración y el ruego que me has hecho...” 1 Reyes 9:3
Si alguna vez ha tenido dudas de que Dios escuche la oración, sepa que no está solo. En la Biblia y en la historia, hay muchas personas que llegaron a preguntarse si sus oraciones realmente son recibidas en el cielo. La duda se acentúa cuando pasamos por períodos prolongados de espera o cuando no estamos seguros de si lo que hemos pedido está de acuerdo con la voluntad de Dios. ¿No le gustaría escuchar las palabras con las que Dios comienza su respuesta a la oración del rey Salomón? "He escuchado tu oración". Imagínese el consuelo y la paz que esas palabras deben haber traído a Salomón. Saber que el Dios Todopoderoso no solo oye, sino que responde las súplicas de su pueblo, es una prueba poderosa de su cercanía y fidelidad. Él no es indiferente a nuestras oraciones, sino que está atento a las súplicas de sus hijos. Quizá la pregunta más urgente no sea si Dios escucha nuestras oraciones, sino cómo respondemos nosotros a sus constantes muestras de bondad. ¿Estamos siendo agradecidos por las bendiciones que ya hemos recibido? ¿Estamos dispuestos a actuar en fe y obediencia, incluso cuando la respuesta no es inmediata? La verdadera relación con Dios implica no solo pedir, sino también corresponder a su amor y fidelidad con una vida que refleje gratitud y compromiso.
Perdónanos, Señor, porque nos hemos desviado de tu camino. Te pedimos que nos muestres el camino de regreso a ti y danos la disposición para cumplir tus designios. En Jesús, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.