20 de febrero del 2025
Marcos 14:12-25
EN MANOS DEL MAESTRO
“El Maestro pregunta: ¿Cuál es el cuarto donde voy a comer con mis discípulos la cena de Pascua?”. Marcos 14:14
La Santa Cena ha inspirado pinturas que son auténticas obras maestras. Grandes artistas como Leonardo Da Vinci, Durero y Tintoretto dedicaron su talento a capturar ese momento sublime en el ministerio de Jesús. Es cierto que la mayoría de nosotros quizás no pueda crear algo tan extraordinario, pero ¿y si ponemos nuestras vidas y recursos en las manos de Aquel que sí puede hacer de ellos una obra maestra? Viene a mi mente la persona que ofreció el aposento alto para la noche de la Última Cena. No conocemos su nombre, ni su relación con Jesús, ni siquiera sus razones para hacerlo. Solo sabemos que el Señor lo conocía, y escogió su casa para celebrar la última cena con sus discípulos. ¿Se imagina lo espacioso que debió ser el aposento donde Jesús celebró la Última Cena? ¿Cuánta gente habría podido acomodar si el dueño hubiera decidido rentarlo en lugar de ofrecerlo a Jesús? Sin embargo, este hombre no piensa en sus utilidades, sino en servir a Jesús, y vaya manera en que lo hace. Y lo que aquel hombre pone a su disposición supera cualquier expectativa humana. Ese aposento se convirtió en el escenario de uno de los momentos más significativos y recordados en la vida de Jesús: la institución de la Santa Cena. ¿Has considerado lo que el Señor puede hacer contigo y con los dones que Él mismo te ha dado para avanzar Su reino aquí en la tierra?
Hazme, Señor, un instrumento útil en tu reino. Concede que cuando tú digas que necesitas algo, esté dispuesto a ofrecerlo con gusto. Amén.
Suena bastante familiar. Nos gustan los caminos cómodos, las soluciones fáciles, las opciones que no requieren gran esfuerzo. Eso puede ser saludable en ocasiones, y convertirse en un estilo de vida, al grado de evadir los caminos poco transitados, pero puede ser un problema al entrar en el terreno espiritual. Hay elementos de la vida cristiana que no se pueden eliminar, eludir, o minimizar, aunque la mayoría prefiera mirar para otro lado. Es el caso del amor en la vida cristiana. Es fácil hacerlo a un lado y poner atención a otros elementos de nuestra fe y práctica. Pero eso solo nos aleja de lo que distingue a un verdadero discípulo: el amor los unos por los otros. Esperamos que estos devocionales nos ayuden a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, y a permitir que nuestra vida se caracterice más y más por el amor al prójimo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.