1 Juan 3:11-18
PRUEBA DE VIDA EN ACCIÓN
“Nosotros hemos pasado de la muerte a la vida, y lo sabemos porque amamos a nuestros hermanos”.
1 Juan 3:14
El amor descubre nuestro linaje espiritual. Revela con claridad nuestra nueva vida en Cristo: “lo sabemos porque amamos a nuestros hermanos”. Vivir de esta forma nos coloca en sintonía con el corazón de Dios y reitera la enseñanza de Jesús, que no cambia sus estándares, ni modifica sus expectativas.
Y para evitar confusiones, tenemos ejemplos bíblicos de personas que simpatizaban con las cosas de Dios, pero sus acciones reflejaban lo contrario. Caín es un caso tristemente célebre. Él llegaba a una iglesia, por así decirlo, pero su padre espiritual era Satanás. ¿Cómo lo sabemos? Porque sus acciones evidenciaron la fuente última de sus acciones. Y seguro que usted no quiere pertenecer a esa genealogía nada envidiable.
En lugar de quitar la vida a otros, el ejemplo de Cristo nos impulsa a ofrecer nuestra vida por ellos. Esto suena algo radical y quizá necesitemos un ejemplo más práctico. ¿Qué tal, ver a un hermano en necesidad, y contar con la posibilidad de ofrecerle ayuda? ¿Cómo responde tu corazón en estas situaciones? Podemos responder con bonitos mensajes de texto y emoticonos con muestras de cariño. Pero nuestra nueva vida en Cristo nos llama a hacer más que eso: El llamado de Dios nos exhorta a que “nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos”.
Mi Dios, sé que nos llamas a vivir y amar a todos tus hijos. Ayúdanos a hacerlo con todo nuestro corazón. En el nombre de Jesús, Amén.