09 de enero del 2025
Proverbios 13:1-25
¿DESEOS VACÍOS O TRABAJO PRODUCTIVO?
“El perezoso desea y no consigue; el que trabaja, prospera”. Proverbios 13:4
Los sueños y aspiraciones para el año nuevo a menudo no pasan del primer mes. Esto ocurre a veces porque esperamos que las cosas nos caigan del cielo, y esto no es lo que la Biblia enseña. Si no nos esforzamos por alcanzar nuestras metas no veremos resultados. En el corazón de un creyente no debe haber lugar para la pereza. Dios nos llama a ser responsables con los dones y talentos que nos ha dado, de modo que los utilicemos con sabiduría y empeño. Establecer objetivos claros te ayuda día a día a realizar acciones concretas, alcanzables, en los que puedes ir trabajando de forma intencional y decidida. ¡Qué alegría es saber además que contamos con la guía divina para seguir adelante con fe y entusiasmo! Dios bendice el trabajo diligente. La prosperidad aquí no se refiere solo a la prosperidad material, sino también a la prosperidad espiritual y emocional. La satisfacción y el bienestar que provienen de saber que estamos cumpliendo con nuestro propósito y utilizando nuestros talentos para el bien son parte de la bendición divina. ¿Has puesto ya tus sueños y deseos en el altar de Dios? Al poner nuestros sueños en el altar de Dios, confiemos en que Él conoce lo que es mejor para nosotros. A veces, lo que anhelamos no llega en el momento que esperamos, pero su tiempo y sus caminos son perfectos.
Dios, en tus manos pongo mis proyectos, ayúdame a ser diligente para cumplir con todas mis metas que están puestas delante de ti. En el nombre de Jesús, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.