Salmo 143:1-12
APRENDIENDO A HACER SU VOLUNTAD
“Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. ¡Que tu buen espíritu me lleve por un camino recto!”.
Salmo 143:1
Hay momentos en los que nos encontramos perdidos y sin rumbo, en los que parece que nuestras metas y sueños se desvanecen ante nuestros ojos. Quizás las circunstancias no se desarrollan conforme a nuestras expectativas, o puede ser que no se haya concretado la oportunidad de trabajo que tanto anhelamos. Cuando algo así ocurre, en lugar de sentir que el mundo se nos viene encima, es un buen momento para hacer ajustes importantes en nuestra vida.
El salmista nos da el ejemplo: él clama a Dios para que le enseñe a hacer su voluntad. Esto revela una profunda humildad y reconocimiento de la necesidad de la guía divina en su vida. El deseo de conocer y hacer la voluntad de Dios es una manifestación de su fe y devoción. Como creyentes, estamos llamados a buscar la voluntad de Dios en nuestras vidas, confiando en que sus planes y propósitos son siempre para nuestro bien y para su gloria.
“¡Que tu buen espíritu me lleve por un camino recto!”. Aquí, el salmista reconoce la necesidad del Espíritu Santo para caminar en rectitud. El Espíritu Santo es visto como el guía divino que nos lleva por el camino correcto, dándonos sabiduría, discernimiento y fortaleza para vivir conforme a la voluntad de Dios. Esto subraya la importancia de vivir una vida llena del Espíritu, permitiendo que su influencia y dirección moldeen nuestras decisiones y acciones.
Espíritu Santo, guíame para hacer tu voluntad en mi vida y hacer los cambios necesarios para ser una persona llena de sabiduría. En el nombre de Cristo Jesús, amén.