26 de enero del 2025
Salmo 18:1-19
DIOS ES MI LUGAR SEGURO
“Tú eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo…” Salmo 18:2
¿Qué hace usted en momentos en que la debilidad lo agobia, cuando siente que ya no puede con la carga? Todos hemos pasado por una situación así, ya sea en nuestra familia, en nuestro trabajo, o en la escuela. Sentir tristeza, miedo o inseguridad no es algo extraño para un hijo de Dios, y debería alentarnos saber que Él tiene un plan para cada situación en nuestras vidas. El salmo 18 presenta a Dios como un refugio seguro que nos protege de nuestros enemigos. Tal vez su vida no se encuentre bajo el asedio de alguien en particular, pero sí bajo el agobio de sus propios pensamientos o la presión de situaciones que le hacen dudar del propósito de Dios en su vida. Cuando se nos presentan estas dificultades podemos responder de dos maneras: Una es alejarnos de nuestro creador con la idea de que podemos resolverlas sin la ayuda de nadie. O también buscamos un escape en sustancias, bebidas, o relaciones dañinas, que nos hunden más en nuestro pecado, La otra manera es buscar a Dios y confiar en que Él tiene todo bajo control. Dios es nuestro lugar seguro, cuando las cosas no suceden como esperamos. Él escucha nuestras oraciones cuando clamamos confiadamente, y nos salva de nuestros enemigos. ¿Qué opción vas a elegir? ¿Seguir con tus miedos y preocupaciones, o confiar plenamente en Dios, quien es tu protector, tu refugio y tu libertador?
Dios, reconozco que eres mi lugar seguro, perdóname por no confiar plenamente en ti y dejar que mis enemigos sean más grandes que mi fe. Gracias por salvarme y darme paz. En Jesús, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.