23 de enero del 2025
Mateo 9:9-13
LO QUE DIOS DESEA DE NOSOTROS
“Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios”. Mateo 9:13
¡Qué triste es que los creyentes olvidemos a veces verdades importantes de la Escritura! En algunos lugares se nos subraya incluso de alguna forma el valor tan grande de la enseñanza, como es el caso del texto al que Jesús alude: “Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios”. No hay nada qué debatir. Lo que el profeta Oseas dice refleja algo que se encuentra muy cerca del corazón de Dios. Jesús reitera estas palabras a los líderes religiosos de su tiempo. Él responde así a las críticas que ellos le dirigen por asociarse con personas consideradas pecadoras. Imagínese, que estas personas cuestionan a Jesús con algo que tiene que ver con el carácter central de su misión: “no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (v.13 RVR60). Su ministerio se dirige hacia aquellos que reconocen su necesidad de salvación, hacia los que están enfermos espiritualmente y buscan sanidad. Nosotros tampoco debemos olvidar lo que Jesús quiere: la misericordia y la compasión están por encima de las prácticas religiosas externas en su escala de valores. Dios aprecia más la compasión y la solidaridad con los necesitados que cualquier forma de ritualismo vacío o legalismo religioso. Es un llamado a la autenticidad y a la conexión genuina con el prójimo, reflejando así el amor de Dios hacia la humanidad.
Dios, ayúdame a ser compasivo conmigo mismo, con la gente que me rodea y ser crítico de las prácticas religiosas que no son compasivas y solidarias. En el nombre de Jesús, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.