19 de enero del 2025
Éxodo 6:2-13
SOMOS EL PUEBLO DE DIOS
“Los tomaré a ustedes como pueblo mío, y yo seré su Dios”. Éxodo 6:7
¿Qué tan cercana e íntima puede llegar a ser nuestra relación con Dios? Es una pregunta que evoca distintas respuestas. Algunos filósofos antiguos veían a Dios como un ser distante e inaccesible. En otras culturas la relación con Dios era el privilegio de la clase dominante. Por eso, sorprende que en este pasaje Dios se acerque a un pueblo esclavizado para establecer un vínculo especial con ellos. No cabe duda que es su gracia la que resalta en sus relaciones con los seres humanos. Este grupo de personas sin derechos y sin identidad pasan a ser su pueblo, quedando bajo la protección y guía divina. Es un recordatorio de la fidelidad de Dios y de su deseo de ser conocido por aquellos a quienes Él ha llamado y redimido. Este pasaje resalta una relación íntima y especial entre Dios y los israelitas, similar a una relación paternal en la que Dios cuida, protege y guía a su pueblo. El pasaje subraya que a través de estas acciones, los israelitas conocerán verdaderamente quién es Dios. Al experimentar la liberación y la fidelidad de Dios, los israelitas llegan a entender más profundamente su naturaleza y su amor por ellos. La declaración “los tomaré por pueblo mío”, sugiere un llamado a la unidad entre los israelitas bajo la autoridad y el liderazgo de Dios. Esta unidad es un reflejo de su identidad común y su destino como el pueblo escogido de Dios.
Gracias Dios, porque me haces parte de tu pueblo, me permites conocerte, acercarme a ti y amarte. En Jesucristo, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.