17 de enero del 2025
2 Corintios 5:11-21
LA RECONCILIACIÓN VIENE DE DIOS
“Es decir que, en Cristo, Dios estaba reconciliando consigo mismo al mundo…” 2 Corintios 5:19
Los conflictos en el mundo no parecen darse una tregua. Se logra pacificar una región y en otra encuentran motivo para ir a las armas. ¿Algún día se darán cuenta que solo cuando se logre la paz con Dios habrá paz entre los seres humanos? Lo maravilloso de esto es que es Dios quien toma la iniciativa en la reconciliación del mundo consigo mismo. Esta acción demuestra su amor inmenso y su deseo de restaurar la relación quebrantada entre Él y la humanidad. La reconciliación es un acto de gracia que proviene de Dios y no de nuestros méritos. La reconciliación con Dios transforma nuestras vidas. Al ser reconciliados con Dios, experimentamos una nueva vida en Cristo, caracterizada por la paz, la alegría y el propósito. Además, esta reconciliación debe extenderse a nuestras relaciones con los demás, promoviendo la paz y la unidad en nuestras comunidades. El mensaje de la reconciliación es para todo el mundo. Dios desea que todas las personas sean reconciliadas con Él. No hay barreras de raza, cultura, o pasado que puedan separar a alguien del amor de Dios revelado en Cristo. Esta reconciliación es una oferta abierta a toda la humanidad. En Cristo, encontramos el perdón, la gracia y la restauración que necesitamos para volver a tener una relación correcta con nuestro Creador. La reconciliación transforma nuestras vidas y nos impulsa a vivir en armonía con Dios y con los demás.
Gracias por reconciliarnos contigo, y no estar en enemistad, de la misma manera quiero reconciliarme con las personas que me rodean, y conmigo mismo. Por el amor de Jesús, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.