Gálatas 5:16-26
EL PROBLEMA DE FONDO
“Por lo tanto, digo: Vivan según el Espíritu, y no busquen satisfacer sus propios malos deseos”.
Gálatas 5:16
Los buenos propósitos para el año a veces no parecen sobrevivir por mucho tiempo. Los motivos pueden ser distintos, pero uno de ellos son los malos hábitos y costumbres que no cambian de un día o de un año a otro. Se encuentran tan arraigados que deberíamos preguntarnos a qué se debe que sean tan difíciles de cambiar. Este pasaje nos deja ver que, el problema es de fondo, ya que son prácticas que obedecen a nuestros malos deseos.
Piensa, por ejemplo, en el desorden que algunas personas tienen en sus hábitos alimenticios, con sus horas de descanso, el consumo de alcohol y otras cosas dañinas. ¿Cuáles son tus malos hábitos? ¿Beber alcohol en exceso, sufrir mucho estrés por exceso de trabajo o por no saber sobrellevar cualquier tipo de problema? ¿Tener horarios muy irregulares, llevar una vida muy sedentaria y no hacer ejercicio físico? Muchas de estas cosas vienen de nuestra tendencia a satisfacer nuestros malos deseos que se hayan en nuestro corazón pecaminoso.
Dios no deja a sus hijos a la deriva en esta lucha. Dios nos ofrece una transformación interior a través del Espíritu Santo. Cuando vivimos según el Espíritu, nuestros deseos, pensamientos y acciones empiezan a alinearse más con los de Dios. Esta transformación es un proceso continuo que requiere de nuestra cooperación y entrega diaria.
Dios, te pido que me ayudes a tener dominio propio para no satisfacer los malos deseos que me dañan, y dañan a los que me rodean y enséñame a vivir según tu Espíritu. En el nombre de tu hijo Jesucristo, amén.