Hebreos 4:14-16
¿CONOCE JESÚS MI DOLOR?
“Pues nuestro Sumo sacerdote puede compadecerse de nuestra debilidad”.
Hebreos 4:15
Poco después del fallecimiento de su esposo, una hermana de la iglesia dijo: “Me siento demasiado vacía. Intento explicarlo, pero nadie sabe cómo me siento en realidad”. Tenía razón. A menos que hayamos perdido un cónyuge, un hijo u otra persona cercana, no podemos saber lo que es en verdad perder a alguien a quien amamos. Eso explica por qué, en el Antiguo Testamente, Job se quejaba de que sus amigos de muchos años, en lugar de consolarlo, más bien le atormentaban (Job 16:2).
La Biblia dice que hay alguien que sí entiende: el Señor Jesús. Él vino a la tierra para asumir nuestra naturaleza. Al nacer como un ser humano tuvo que enfrentarse a todo tipo de luchas y desafíos, igual que nosotros. Él pudo sentir lo que nosotros sentimos. Él se identificó con nosotros, pero hizo más que eso, pues también dio su vida para que nosotros pudiéramos tener una vida nueva. Como dice La Palabra: “Pues no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario, excepto el pecado, ha experimentado todas nuestras pruebas” (BLPH).
Cuando nadie más comprende o sabe cómo nos sentimos, el Señor Jesús sí lo sabe. Si te sientes solo e incomprendido, ven y habla con él. Acércate a él con valentía, con confianza, y dile cómo te sientes. Y así, él mostrará su misericordia y su bondad en los momentos de necesidad.
Señor Jesús, gracias por comprender cómo nos sentimos. Consuela a todos los que lloran y se sienten vacíos por lo que les ha sucedido. En tu nombre oramos, amén.