Mateo 11:25-30
¿ES JESÚS LA RESPUESTA?
“Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar […] y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso”.
Mateo 11:28-29
Un canto muy popular hace algunos años, se dirigía a gente no creyente de esta forma: “Si tienes tú, problemas en el fondo de tu alma, si tienes mil preguntas sin poder contestar”. Y entonces respondía: “Acepta a Jesucristo él te ayudará. Entonces tus preguntas él contestará”. Pero si Jesús es la respuesta, ¿por qué seguimos teniendo tantas preguntas sin respuesta? ¿Por qué tantos problemas y tanto sufrimiento?
Dios mismo dio la respuesta a muchas de nuestras preguntas el día en que Jesús nació, hace más de dos mil años. Su respuesta vino en forma de un niño, su Hijo unigénito, que vino a salvar al mundo y a todos los que creen en él (Juan 3:16-17). Él es la luz que alumbra todo hombre.
En el pasaje bíblico de hoy, el Señor Jesús explica por qué él es la respuesta: Él ofrece descanso para nuestras almas. Difícilmente encontrará usted una oferta semejante. Tal vez piense que la gente de aquel tiempo no sufría del estrés y la ansiedad que afectan a la gente de hoy, pero se equivoca. Muchos de ellos vivían sin saber si tendrían para comer o vestir. Esas preocupaciones eran lo suficientemente fuertes como para robarles la felicidad y la paz. Por eso es que Jesús fue para ellos mucho más que una “respuesta”, como podrás experimentar si aceptas su invitación de venir a él con tus cargas y angustias.
Gracias, Señor, por haber venido al mundo y a nuestras vidas, gracias por invitarnos a disfrutar del descanso para nuestras almas. Danos la gracia para aceptarte como la respuesta de nuestra vida. En Jesús, amén.