Jeremías 29:10-14
¿Y SI NO PUEDES ENCONTRAR A DIOS?
“Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón”.
Jeremías 29:12–13
En una ocasión, una alumna de último año de secundaria envió una nota a un orador que acababa de dar una charla acerca de Dios en su escuela. Esto era lo que la nota decía: “¿Qué haces cuando no encuentras a Dios, que oras, y parece que le hablas a una silla vacía, y lees tu Biblia, pero son sólo palabras que no significan nada para ti?”. C.S. Lewis, el autor de “Las crónicas de Narnia”, escribió que cuando oraba durante la enfermedad de su esposa, las puertas del cielo parecían haber sido cerradas con doble cerrojo.
¿Ha pasado alguna vez por esa experiencia de sentir que Dios está tan lejos que parece inalcanzable? Si es así, no está solo. Algunos de los salmistas escribieron sobre momentos en los que Dios no parecía estar cerca. En el Salmo 22, David exclama: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Jesús mismo repitió esas palabras mientras agonizaba en la cruz (Marcos 15:34).
¿Qué haces cuando no encuentras a Dios? Haz lo que hizo el salmista y clama a Dios. Hazle saber cuánto le necesitas. Y lee y vuelve a leer el pasaje bíblico de hoy, que nos asegura que cuando buscamos a Dios de todo corazón, lo encontraremos. ¡Y él siempre cumple sus promesas! Dios quiere formar parte de nuestra vida cotidiana, como nos lo demostró cuando nació su Hijo, nuestro Salvador.
Señor, a veces pareces estar tan lejos que nos cuesta trabajo encontrarte. Pero gracias por venir cerca de nosotros por medio de tu Hijo. En su nombre, te lo pedimos, Amén.