Gálatas 5:16-26
¿CÓMO VIVIR SEGÚN EL ESPÍRITU?
“En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio…”.
Gálatas 5:22-23
Según el apóstol Pablo, cada uno de nosotros libra una batalla en su interior. Es una lucha cruenta, en la que nuestra antigua naturaleza se opone a la obra del Espíritu de Dios en nosotros. No podemos ser negligentes en esta lucha, pero tampoco pensar que el desenlace depende de nosotros. Nuestra tarea principal es permitir que el Espíritu trabaje y produzca su maravilloso fruto en nuestras vidas. ¿Qué nos hará falta el año que viene para vivir conforme al Espíritu Santo?
Al usar esta imagen proveniente de la horticultura, el apóstol nos ayuda a entender cómo funciona la obra del Espíritu Santo en nuestra vida. Es como cualquier fruto, lleva tiempo: es un proceso de brotar, crecer y madurar como el de una vid o un árbol frutal. ¡Una vez que pertenecemos a Jesús por la fe, el Espíritu comienza un proceso de crecimiento espiritual de por vida dentro de nosotros!
Por supuesto que al examinar la manifestación múltiple de este fruto es posible que podamos sentir algo de intranquilidad. ¿Quién puede realmente expresar las cualidades de este fruto de una manera por lo menos aproximada? Si pensamos en una expresión perfecta de este fruto solo Cristo entraría en la lista. Por eso Dios es paciente con nosotros. ¡Y qué bendición que tenemos un Dios que entiende las dificultades que enfrentamos para encarnar el carácter que él espera de nosotros!
Espíritu Santo, te pido que vengas a morar en mí y transformes mi ser. Lléname con tu plenitud para la gloria de Dios. En el nombre de Jesús, Amén.