Marcos 9:14-32
¿ES POSIBLE QUE UN CRISTIANO TENGA DUDAS?
“Jesús le dijo: ¿Cómo que “si puedes”? ¡Todo es posible para el que cree! Entonces el padre del muchacho gritó: Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!”.
Marcos 9:23-24
Hay quienes piensan que la duda es incompatible con la fe. Y aunque una fe madura deja poco lugar a la duda, lo cierto es que la mayoría de los creyentes tienen sus momentos de incertidumbre. Algunos de nosotros incluso hemos dicho las mismas palabras que en este relato un padre angustiado le dice a Jesús: “Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!”.
En este tiempo en que nos preparamos para celebrar la navidad se nos pide creer que el niño nacido en un establo de la ciudad de Belén era el Hijo de Dios, nacido, no de un padre terrenal, sino concebido por el Espíritu Santo. Se nos pide creer que este niño sería el Salvador del mundo y que a través de él podemos tener vida eterna. Son tantas las cosas que se nos pide creer, y muchas de ellas van en contra del razonamiento humano.
Es frecuente que en momentos de dificultad la fe se debilite. Es el caso de Juan el Bautista, quien mostró su valor al reconocer a Jesús: “¡Miren, ése es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”, (Juan 1:29). Pero él se mostró inseguro cuando estaba en la cárcel (Lucas 7:18-23). Cuando las dudas lleguen a tu vida, es bueno dirigirse a nuestro Salvador. Lee la Biblia, pídele a Jesús que elimine tus dudas y ten la seguridad de que todo lo que has aprendido sobre Dios es verdad. Él es un salvador comprensivo y está dispuesto a fortalecerte.
Señor de los cielos, nosotros también creemos, pero a veces dudamos. Por favor, ayúdanos a vencer nuestra incredulidad y aumentar nuestra fe. En Jesucristo, amén.