23 de noviembre del 2024
Esdras 4:1-8
UNA FE FIRME
“Entonces la gente de la región se dedicó a desanimar a la gente de Judá y a no dejarlos construir”. Esdras 4:4
La Biblia enseña que el cristiano se encuentra en guerra con el mundo, el diablo e, incluso, nuestra propia carne. Puede ocurrir que aun las decisiones buenas que glorifican a Dios no sean afirmadas ni bienvenidas por las personas que nos rodean. Por eso debemos resistir el desánimo, la tentación y el miedo, y concentrarnos que nuestra relación con Dios no decaiga. El pueblo de Dios contaba con enemigos que demostraban su hostilidad oponiéndose a sus proyectos. Es cierto que se acercaban con propuestas aparentemente amistosas, pero lo que en el fondo querían era estorbar y frustrar los planes de los fieles. Y cuánto puede afectar caer en el juego de gente así y permitir que el desaliento se apodere de nosotros. La Palabra de Dios nos exhorta a poner nuestra mirada en Jesús y su poderoso ejemplo en medio de la oposición. Nuestro Salvador “soportó la cruz… y tanta contradicción de parte de los pecadores” y aun así no desistió de su propósito. Solo si mantenemos nuestra mirada fija en Jesús no nos cansaremos ni nos desanimaremos (Hebreos 12:2-3). Seguramente habrá quienes no miren con agrado nuestra lealtad a Cristo y nuestros intentos de construir el reino de Dios, pero nuestro Señor y Salvador siempre nos dará la bienvenida a casa y nos fortalecerá para seguir trabajando.
Señor, cuando las personas que nos rodean nos desprecien y nos abandonen, ayúdanos a acudir a ti en oración. Haznos recordar qué amigo tenemos en tu Hijo. En quien oramos, amén.
En algún momento de nuestras vidas, muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de salir de viaje, aunque sólo fuera por un día o dos. Algunos, hemos salido de casa para estudiar o para buscar trabajo. Puede que nuestro tiempo fuera estuviera planeado y nos diera mucha alegria. Otras veces, sin embargo, nuestros viajes pueden ser imprevistos y estresantes. Nuestros viajes pueden estar provocados por acontecimientos que nos impulsan o incluso nos obligan a ir a buscar un nuevo hogar. En cualquier caso, necesitamos saber que al final del camino hay un lugar al que podemos pertenecer, un lugar al que podemos llamar hogar. La vida cristiana es así . A veces podemos viajar tranquilamente, dsifrutando de las bendiciones de la comodidad y la alegría que Cristo trae. Otras veces podemos sentirnos exigidos, desafiados e incluso desarraigados en nuestra vida espiritual. Aunque los desafíos pueden ayudarnos a crecer en la fe, necesitamos saber que a lo largo del camino Dios está siempre con nosotros. Afortunadamente, el Dios que nos llama a tener fe en su Hijo, Jesucristo, siempre cuida de nosotros, prometiendo no dejarnos ni abandonarnos jamás. Este es el Dios de la gracia y el perdón, que nos llena de su Espíritu y nos acoge para que disfrutemos de la vida en su presencia, dándonos un lugar al que llamar hogar dondequiera que estemos. Este mes vamos a reflexionar sobre estas cosas mientras exploramos algunos pasajes de la biblia sobre el hogar.
Joel vande Werken
Ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Sussex, nueva jersey y en Whitinsville, Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos pequeños.