Marcos 16:14-20
ANUNCIADORES DE LA GRACIA
“Y les dijo: Vayan por todo el mundo y anuncien a todos la buena noticia”.
Marcos 16:15
Todo el que ha sido alcanzado por la gracia de Dios tiene ahora la responsabilidad de ir y proclamar esa gracia a los demás. Se trata, por tanto, de un tremendo privilegio que no se ha dejado sólo a los apóstoles o a unos pocos “supercristianos”. Cada creyente en Cristo tiene la responsabilidad de participar en el llamado misionero que Dios ha dado a su iglesia.
Mantener en secreto el mensaje de la gracia de Jesús en una forma egoísta es traicionar su esencia. Es imposible ser discípulo de Jesús sin compartir nunca esta bendición de la salvación con los demás. En el reino de Dios no hay agentes secretos. Según la Biblia, la conversión y la regeneración son obras realizadas por el Espíritu Santo en la vida de los pecadores. El instrumento utilizado por Dios para esta obra es su Palabra y el deber de proclamarla es nuestro. Es responsabilidad exclusiva de todo discípulo de Jesús. Debemos aprovechar todas las oportunidades y todos los medios lícitos para llevar a más y más personas a Cristo.
En tu tiempo como cristiano, ¿a cuántas personas has llevado al conocimiento de Cristo? ¿Qué te falta para hablar de Cristo a tus amigos, vecinos y conocidos? El mundo necesita a Cristo, necesita desesperadamente la gracia de Dios. ¿Qué piensas hacer al respecto? No está de más que hoy mismo le presentes al salvador a alguna persona cercana.
Ayúdame, Señor, a traer al necesitado a tus pies, a compartir tus promesas y bendiciones con otros. Hazme un anunciador de tu gracia. En Jesucristo, amén.