Mateo 6:25-34
HAMBRE Y SED DE JUSTICIA
“Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas”.
Mateo 6:33
De todas las necesidades básicas del hombre, beber y comer son las más esenciales. Basta decir que si no las satisfacemos, seguro que moriríamos. En su famoso Sermón del Monte, Jesús dirige una bienaventuranza para los que tienen hambre y sed, pero no de agua ni de alimento, sino de justicia.
¿Qué significa esto exactamente? El concepto de justicia tiene numerosos significados en las Sagradas Escrituras. Para comprender lo que significa tener hambre de justicia, basta con leer atentamente las palabras de Jesús: “si no superan a los maestros de la ley y a los fariseos en hacer lo que es justo ante Dios, nunca entrarán en el reino de los cielos” (Mateo 5:20). Y también él dijo: “Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas”.
Ser justo no es tan complicado. Tener hambre y sed de justicia significa desear hacer lo correcto. Significa tener hambre de la Palabra de Dios y buscar una vida de santidad y obediencia a esa Palabra. Esta sed y hambre seguramente nos llevarán a una vida más santa y a un carácter más parecido al de Jesús. Los verdaderos discípulos anhelan la justicia de Dios y la buscan. Que así sea también contigo. Ten hambre y sed de la persona de Dios. Su maravillosa promesa es que serás saciado. ¡Inténtalo!
Deseo hacer lo correcto como hijo tuyo, Padre amado, te pido me guíes en el camino de justicia y verdad. Sacia mi hambre y sed de ti. En el nombre de Cristo Jesús, amén.