Marcos 5:25-34
TODA LA VERDAD
“Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad”.
Marcos 5:33
No es fácil encontrar personas que estén dispuestas a decir “toda la verdad”. Vivimos en una época dominada por el relativismo, la omisión o las medias verdades. Pero estar dispuestos a decir “toda la verdad”, más si es en situaciones comprometedoras requiere valor. Ese es el caso de la mujer que tocó los vestidos de Jesús sin pedir su consentimiento. Solo ese toque bastó para recibir la sanidad de su enfermedad. Pero Jesús quería saber quién lo había tocado. ¿Qué haría esta mujer? ¿Se quedaría callada, diría que fue un accidente?
Ella “contó toda la verdad” a Jesús aun cuando estaba aterrorizada de cuál pudiera ser la reacción del maestro. ¡Qué valor! Pero si hay algo que ella ha demostrado es precisamente un valor a prueba de obstáculos: 1) La valentía de no rendirse: sufrió a manos de varios médicos, gastó todo lo que tenía, sin resultado; pero siguió adelante. 2) La valentía de enfrentarse a la multitud: a pesar del rechazo que sufría a causa de su situación, se puso en medio de la multitud con la esperanza de tocar a Jesús.
El Señor honra siempre los actos de valentía. Él no puede resistirse a un corazón realmente sincero. Y es muy probable que éste sea uno de los mayores actos de valentía: decirle toda la verdad a Jesús. ¿Qué verdad necesitas contarle hoy a Jesús? No importa cuál, siempre que sea toda la verdad.
Estoy delante de ti, Señor Jesús, agradecido porque me escuchas cuando hablo con sinceridad. Enséñame a siempre hablar con la verdad y sin temor. En tu nombre oramos, amén.