Éxodo 13:17-22
LA GUÍA DE DIOS
“De día, el Señor los acompañaba en una columna de nube, para señalarles el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos. Así pudieron viajar día y noche”.
Éxodo 13:21
Muchos fenómenos meteorológicos descritos en la Biblia son sobrenaturales. Quizá la columna de fuego y nube sea el más famoso de ellos. Cuando Moisés sacó a los israelitas de Egipto, el Señor iba delante de ellos en forma de columna de nube durante el día y de columna de fuego por la noche. Esta nube ardiente dio al pueblo de Dios una sensación de su guía, cercanía y protección en su camino hacia la libertad a través del desierto. Más tarde, cuando el Señor estaba preparando un camino de escape a través del Mar Rojo, la nube ardiente sirvió de luz al pueblo de Dios. Pero al ejército de Faraón les trajo una oscuridad aterradora (Éxodo 14:19-20).
¿No sería estupendo tener una columna de nube y una columna de fuego propias? ¿Algo sobrenatural que nos guiara, consolara y protegiera? En realidad, las Escrituras nos enseñan que hoy estamos en una situación mucho mejor que la de los antiguos israelitas.
Justo antes de ascender al cielo, Jesús nos hizo esta gran promesa: “Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Hoy está con nosotros por medio del Espíritu Santo quien mora en nosotros y nos guía a toda verdad. Su Palabra escrita, la Biblia, nos dirige y alimenta. Humillémonos ante el Señor Jesús y confiemos en su guía. Él nos llevará a la libertad.
Señor, te pedimos que nos asegures continuamente tu cuidado, tu amor y tu preocupación. Guíanos, confórtanos y fortalécenos en nuestro camino de fe. Amén.