Mateo 14:13-21
JESÚS Y EL PUEBLO: DISPONIBILIDAD
“Al bajar Jesús de la barca, vio la multitud; sintió compasión de ellos y sanó a los enfermos que llevaban”.
Mateo 14:14
Jesús a menudo se detenía para hablar y ayudar a las personas que tenían necesidades o preguntas: personas pobres, enfermas o quienes andaban en busca de una respuesta. Esto requiere de mucho tiempo y energía, pero Jesús podía hacerlo sin descuidar su comunión con su Padre. Por esto, dedicaba tiempo para la oración y la meditación apartado de todos, pero también se pone a disposición de aquellos con quienes se encontraba.
Cristo promete a su pueblo estar con ellos “todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Él cumple esa promesa a través de la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas. Como mentores, no podemos igualar la disponibilidad del Espíritu Santo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, pero podemos optar por darle a las personas una alta prioridad. Jesús hizo tiempo para las personas y nos recuerda que todo lo que hacemos por los demás, lo hacemos por él (Mateo 25:40).
En el Espíritu de Cristo, los mentores se ponen a disposición para ayudar a otros en el camino. Todos debemos estar listos para servir, guiar, redirigir, animar, confrontar, enseñar, compartir, testificar, cuestionar, entender, escuchar, aconsejar y guiar a otros, como Jesús, por su Espíritu, nos ha guiado a nosotros. Con la fuerza del Señor, ¿estás disponible para los demás y, por lo tanto, para que Él obre a través de ti hoy?
Señor, danos el valor y la fuerza para ponernos a disposición de los demás. Permítenos dedicar tiempo a otros para que el nombre de Jesús sea conocido en toda la tierra. En tu nombre oramos, Amén.