07 de julio del 2024
Jonás 4:1-11
DIOS Y JONÁS: IRRADIAR COMPASIÓN
“Yo sé que tú eres un Dios tierno y compasivo, que no te enojas fácilmente, y que es tanto tu amor…” Jonás 4:2
Jonás no se distingue por ser el mejor alumno. Ante la encomienda divina, huyó para no hacer el trabajo, y prefirió ser echado al mar y morir antes que echarse para atrás. Esto sí que es desafiar a Dios. El Señor podría haber abandonado a Jonás en su rebelión, pero nuestro Dios indulgente irradia compasión. Dios enseña a Jonás su naturaleza amorosa y compasiva una y otra vez. Perdona a Jonás su rebeldía y le da una segunda oportunidad para cumplir su tarea. Para consternación de Jonás, Dios muestra su compasión a Nínive y la perdona cuando ésta se arrepiente. Jonás se enfurece como un niño caprichoso, esperando todavía que Dios destruya la ciudad. A Jonás le gusta la compasión de Dios hacia él, pero prefiere que otros pecadores reciban el castigo de Dios en lugar de su gracia. Una vez más, Dios muestra su compasión dando a Jonás una lección objetiva por medio de una pequeña enredadera. Cuando la enredadera se marchita, Jonás hace un berrinche, pero Dios interviene en el momento de enseñanza. Si Jonás se preocupa por una pequeña planta, ¿no debería Dios preocuparse por las muchas personas que él ha creado? Nuestro Dios es un mentor compasivo que enseña pacientemente, y, a pesar de nuestro desafío, persiste con nosotros. ¿Hay alguna persona desafiante en tu vida como Jonás que necesite compasión?
Señor, gracias por ser nuestro mentor compasivo que perdona nuestros pecados y nos devuelve la comunión. Ayúdanos a extender tu compasión a los demás como lo has hecho por nosotros en Cristo. Amén.
En nuestro peregrinaje en la vida cristiana, todos necesitamos alguna vez de un consejero, un guía o un maestro. Ellos nos ofrecieron aliento y dirección a través de sus consejos sabios, su intervención oportuna y su conocimiento de la Escritura. Sin embargo, a veces se nos olvida que así como recibimos un apoyo así, también debemos estar dispuestos a ofrecerlo a otros. Y las oportunidades para hacerlo abundan sobre todo en un tiempo en que muchos cristianos se encuentran desconcertados y desorientados. Las Escrituras están llenas de personas que sirvieron como mentores a otros. Su ejemplo de fidelidad a Dios y amor al prójimo se recoge, a veces en relatos cortos pero memorables. Por esto, en este mes exploraremos cómo las Escrituras hablan sobre lo que ser mentor significa y, por supuesto, sobre la bendición de escuchar y aprender de otros. Ojalá seamos dóciles y estemos dispuestos a enseñar. Oramos para que la Palabra de Dios te refresque, te reoriente y te renueve.
Steven y Deb Koster
Steven y Deb Koster son apasionados por las familias, los matrimonios y el crecimiento espiritual en el hogar. Pertenecen a la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica. Steven trabajó anteriormente como editor de Today y Deb dirige Family Fire, el ministerio familiar de ReFrame. Los Kosters tienen tres hijos.