1 Reyes 17:7-16
ELÍAS Y LA VIUDA: APRENDIENDO A CONFIAR
“No tengas miedo. Ve a preparar lo que has dicho. Pero primero, con la harina que tienes, hazme una torta pequeña y tráemela, y haz después otras para ti y para tu hijo”.
1 Reyes 17:13
¿Estamos seguros de que Dios está al mando y confiamos en Él para que elabore el mejor plan para nosotros? Los mentores piadosos tienen la habilidad de ganarse nuestra confianza con el fin de enseñarnos a someternos a la voluntad de Dios. Ellos saben que Dios puede desafiarnos a ir más allá de lo que esperamos o imaginamos, y nos preparan para responder en obediencia a lo que Dios pide de nosotros.
La viuda de Sarepta, por ejemplo, se disponía a hacer su última comida. Una sequía había provocado una grave hambruna, y ella había agotado ya todos sus recursos. Incapaz de alimentar a su familia, no quería compartir con el profeta de Dios su último trozo de pan. Su plan para ese día era simple: Comer este último pan con su hijo y, luego, dejarse morir.
Elías le pidió lo único de lo que ella no creía poder prescindir. ¿Podía esta mujer realmente renunciar a este último bocado para dárselo al profeta confiando en que Dios le proveería para sobrevivir más allá de lo que ella pensaba? Es en estos momentos desesperados que su fe se ve empujada más allá de sus límites. Se había quedado sin comida y sin opciones, pero Dios estaba dispuesto a obrar un milagro. Lo que ella necesitaba era confiar en Dios lo suficiente como para ser obediente. ¿Dónde deposita usted su confianza? ¿Le ha ayudado alguien alguna vez a abrirse a nuevos horizontes?
Señor, danos el valor de confiar en ti cuando nos sacas de nuestra zona de confort. Permite que ayudemos a los demás a confiar en ti y podamos seguirte con valentía. En el nombre de Jesús, Amén.