01 de junio del 2024
Jeremías 1:15-19
DIOS ESTARÁ CONTIGO
“…yo estaré contigo para protegerte. Yo, el Señor, doy mi palabra”. Jeremías 1:19
La inseguridad y el temor se presentan por lo regular sin previo aviso. Y cuando lo hacen llegan con todo y maletas para quedarse durante días, tornándose muchas veces en depresión y angustia. ¡Qué hermoso es en momentos como esos que alguien en quien confiamos nos diga: “yo estaré contigo para protegerte”! En este pasaje es Dios mismo quien empeña su palabra y nos asegura su protección. Es una promesa que nos ayuda a recuperar el sentido de vivir, a reordenar nuestros pensamientos y a corregir el rumbo. Hay personas cercanas a nosotros que nos hacen promesas parecidas cuando todo marcha viento en popa, cuando la situación no exige mucho de su parte. Pero cuando las cosas se vuelven complicadas, les cuesta trabajo honrar su palabra. Es motivo de gran aliento saber que nuestro Señor es distinto. Él está con nosotros en todo tiempo: en los lugares de delicados pastos como en el valle de sombra de muerte. No vacile en poner toda su confianza en nuestro Dios. Él es un escudo frente a cualquier peligro y la guía en el camino hacia un futuro seguro. Y cuando la inseguridad y el temor toquen a su puerta, adviértales que han llegado tarde, que el lugar ya está ocupado. Como creyente usted cuenta con la presencia de un gran Salvador quien mora en su corazón a través de su Santo Espíritu. Él no le dejará solo porque nuestro Dios es fiel.
Padre nuestro, dame la oportunidad de seguir confiando en tus promesas, sobre todo, en que cumples tu palabra y que me acompañarás a todas partes. En el nombre de Cristo, Amén.
No es fácil asimilar la manera en que toda una civilización se desintegra ante nuestros propios ojos. La fe cristiana se ve arrinconada cada vez más, y nuevas ideologías están intentado acabar de una vez con ella. Y, tristemente, muchos cristianos no están preparados para enfrentar este ambiente de confusión y engaño. La situación no es muy distinta a la que vivió el profeta Jeremías. Él fue testigo de la apostasía y exilio del pueblo de Dios, y fue el encargado de predicar contra sus mismos compatriotas poniendo en riesgo su vida. Su mensaje penetrante y confrontador se combina con un llamado al arrepentimiento, y la esperanza de que Dios tiene tiempos mejores para su pueblo. Esperamos que ese mensaje llegue al corazón de nuestros lectores de Cada día.
Samuel Olán
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales