15 de marzo del 2024
2 Corintios 5:16-21
EL DIOS DE LA RECONCILIACIÓN
“Todo esto es la obra de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo”. 2 Corintios 5:18
¿A qué se debe tanto conflicto en el mundo, incluso en naciones que se dicen civilizadas? Aunque se intenten buscar múltiples razones, la explicación más simple la tiene la Escritura: el pecado que mora en nosotros. A causa del pecado, los seres humanos estamos en rebelión. Estamos en guerra con Dios, con nosotros mismos, con nuestro prójimo y con la creación de Dios. Por nosotros mismos, nunca volveríamos a Dios. No podemos cambiar nuestro propio corazón. Sin Dios, ni siquiera nos damos cuenta de que estamos atascados y perdidos en la miseria del pecado. La salvación no es una iniciativa humana. Dios toma la iniciativa de reconciliarnos consigo mismo. Dios nos ama tanto que envió a su Hijo para salvarnos. El inocente busca al culpable. El agente de la reconciliación es Jesucristo. Y ahora a través de Cristo podemos volvernos a Dios. Jesús es el único camino a Dios. Él es la puerta, la entrada a la salvación. Él es el mediador que nos reconcilia con el Padre. Para reconciliarnos consigo mismo, Dios no utilizó nuestras transgresiones en nuestra contra. En cambio, las puso sobre Jesucristo. En la cruz, el Hijo de Dios pagó por completo la deuda que había contra nosotros y nos liberó por completo. Y Dios nos atribuye la justicia perfecta de Cristo para que ninguna condenación pueda pesar más sobre nosotros.
¡Qué gran salvación has logrado para nosotros, oh, Dios! Solo la obra terminada de Cristo podría justificarnos. Y acreditaste su justicia a nuestra cuenta. Gracias Padre. En Jesús, Amén.
El sufrimiento y la muerte de Jesús no fueron obra de la casualidad ni el resultado de un fallo en los planes de Dios. Estas cosas sucedieron según “los planes y propósitos de Dios” (Hechos 2:23). El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, movidos por su asombroso amor por nosotros, los seres humanos, entraron en el pacto de redención por nuestro bien. Y aunque Jesús, el Hijo de Dios, fue crucificado, muerto y sepultado, también resucitó victorioso sobre la muerte, ascendió al cielo y ahora y ahora gobierna todas las cosas para que podamos tener una nueva vida y vivir con Dios para siempre. A lo largo de este mes, seremos guiados a través de pasajes bíblicos que nos ayudan a ver en acción el plan redentor de Dios. Que estas meditaciones le edifiquen en la fe y le ayuden a acercarse al Dios que le ama y quiere que comparta su amor y su vida con las personas que le rodean, cercanas y lejan
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.