Génesis 12:1-4
CREADOS PARA BENDICIÓN
“[…] por medio de ti bendeciré a todas las familias del mundo”.
Génesis 12:3
En la región donde vivo la bendición no escasea. Cada vez que visito el super, la persona que ayuda a acomodar la mercancía o el que se ofrece para guiar en el estacionamiento siempre responde con un “Dios le bendiga” después de recibir una moneda. Y con el advenimiento de las redes sociales es común que por las mañanas uno reciba un buen número de imágenes que van desde los buenos días, felicitaciones por la vida, bendiciones. Es una buena práctica, aunque a veces solo se haga por costumbre.
Cuando Dios le promete a Abram, que él será el instrumento para bendecir a las familias de la tierra esto significa mucho más que un deseo piadoso. Se trata de un plan divino mediante el cual Dios se dispone a revertir los corrosivos efectos del pecado en las familias y las naciones. Y es Abram la persona escogida por Dios para ser el canal de esa bendición. Cuando Abram bendice tiene el respaldo divino, aunque su mayor contribución es ser el progenitor de aquel que efectivamente acabaría con el pecado a través de su muerte.
Como descendientes espirituales de Abram también somos canales de la bendición de Dios a este mundo. Pero por dónde empezar a veces puede resultar abrumador. ¿Qué tal si comenzamos por ser bendición a otras familias que no conocen de la bondad de Dios? ¿Alguna familia en su vecindad o colonia se alegraría de conocer del amor de Dios?
Padre celestial, estoy agradecido porque podemos ser de bendición a las familias del mundo. Ayúdame a mostrarles tu amor. Por Jesucristo, Amén.