24 de diciembre del 2023
Números 24:15-19
NACE UNA ESTRELLA
“Saldrá ESTRELLA de Jacob y se levantará cetro en Israel”. Números 24:17
Un cielo nocturno se ve totalmente diferente en el campo que en la ciudad. En la oscuridad total, las estrellas adquieren un nuevo brillo. La Vía Láctea hace honor a su nombre: un borrón de leche derramada que corre por los cielos. ¿Cuándo fue la última vez que se detuvo a disfrutar de un cielo estrellado? No hemos podido ver la estrella que anunciaba la venida del Cristo. Pero los Magos, esos astrónomos gentiles del mundo antiguo, estaban familiarizados con cada rincón del cielo nocturno. Sin embargo, ¿qué tan efectivas son las estrellas para predecir el futuro? No mucho. Aquellos que creen que la posición de las estrellas en su nacimiento determina su futuro están tristemente equivocados. La astrología es una religión falsa. La estrella en el nacimiento de Jesús, sin embargo, no era una cuestión de astrología sino de profecía. “Lo veré, mas no ahora… Saldrá ESTRELLA de Jacob y se levantará cetro en Israel”. Fue Balaam, un vidente gentil, quien entregó esa profecía. Originalmente tenía la intención de hacer un gran daño a Israel. Pero Dios convirtió la maldición en bendición. Balaam habló una profecía que un día llevaría a los magos de oriente al niño Jesús. La profecía apuntaba a la estrella en el cielo. Aquellos que escudriñan las Escrituras todavía hacen descubrimientos asombrosos concernientes a la obra de Dios.
Señor, perdona nuestro descuido de tu Palabra. Concede que el Espíritu de Cristo nos lleve a sus antiguas Escrituras para que nos hablen con nuevo poder hoy. En Cristo, Amén.
En nuestra cultura el trasfondo bíblico de la Navidad ha ido decreciendo. En su lugar, mucha gente la describe como una fiesta en la que ni siquiera mencionan a Jesucristo. Una revista dice que es el “aniversario de nuestro propio nacimiento como personas plenas, con valores, conciencia, capacidad de reconocer los errores, descubrir los miedos, motivarnos y emprender nuevos sueños”. Y los propios cristianos no estamos lejos de adoptar un punto de vista romántico y acaramelado de este acontecimiento. No cabe duda que la venida de Cristo a este mundo es motivo de gran alegría. Él es quien es capaz de traer paz y plenitud a la vida de la gente. Y no debemos avergonzarnos por disfrutar de una celebración como ésta. Pero, a veces olvidamos que este acontecimiento ocurre entre situaciones escabrosas, momentos dolorosos y decisiones difíciles para los protagonistas. Muchas de las cosas que ellos vivieron hubieran escandalizado incluso a la sociedad más permisiva de nuestro tiempo. Necesitamos un punto equilibrado de la Navidad que nos permita alcanzar un compromiso más radical con Jesucristo. Esperamos que este devocional permita ver ese otro lado de la Navidad que a veces pasa desapercibido.
Robert Heerspink
Fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.