Rut 1:1-22
TU PUEBLO SERÁ MI PUEBLO
“Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada”.
Rut 1:22
Aunque la historia de Belén en la Biblia comienza con una experiencia dolorosa, el nombre en realidad habla de bendición. Belén significa “casa del pan”. En el mundo antiguo, donde la mayoría de la gente vivía con lo mínimo, satisfacer plenamente la necesidad de pan era raro. Pero Belén es una comunidad en la que los estómagos estaban llenos y las necesidades satisfechas.
Noemí entendió esto de manera muy dura. En un tiempo de hambre en Belén, ella junto con su esposo y sus hijos se vieron obligados a emigrar. Se establecieron en Moab, pero este lugar demostró no ser una tierra prometida. El esposo de Noemí murió allí, al igual que sus dos hijos. Cuando todas las puertas se le han cerrado, Noemí regresa a Belén con las manos vacías, pero con la seguridad que en Belén ahora sí hay pan.
Pero Noemí no regresó sola: su nuera Rut vino con ella. En el camino a Belén, Noemí intentó deshacerse de ella por todos los medios, pero la decisión de Rut era inalterable. Ella valoraba tanto su pertenencia al pueblo de Dios que no estuvo dispuesta a volver a sus dioses en Moab. Y es a través de Rut que Dios le va a mostrar a Noemí los maravillosos planes por los cuales la ha traído de vuelta a Belén. De estar alejada del pueblo de Dios, Noemí ahora va a convertirse en la bisabuela del rey David.
Gracias, Dios, porque a pesar de seguir nuestros propios caminos, tú nos traes de nuevo al lugar donde quieres bendecirnos. En Cristo, Amén.