Éxodo 18:13-27
CARGA COMPARTIDA
“Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces”.
En la película Sí, señor, Jim Carrey interpreta a un hombre que decide decirle que sí a absolutamente todo. Al principio parece liberador: nuevas experiencias, nuevas oportunidades, una vida más plena. Pero pronto su vida se convierte en un caos. Porque no todo merece un sí. Hay compromisos que agotan, responsabilidades que no nos corresponden, y cargas que terminamos cargando solo porque no supimos decir “no” a tiempo. Dios no nos diseñó para vivir así.
Algo parecido le ocurrió a Moisés. Él asumió la responsabilidad de todo el pueblo, tratando de resolver cada problema por sí mismo. Hasta que su suegro Jetro le dijo con claridad: “No está bien lo que haces”. Su consejo fue sencillo pero profundo: aprende a compartir la carga. Aun alguien llamado por Dios necesita límites, apoyo y estructura. No todo depende de una sola persona, porque Dios también obra a través de otros.
Esa es una lección clave para nosotros hoy. No todo lo que podemos hacer es necesariamente lo que debemos hacer. Necesitamos discernir qué nos ha confiado Dios y qué corresponde a otros. Aprender a decir “no” también es una forma de obediencia. Cuando ponemos límites saludables, cuidamos nuestra vida y permitimos que otros también participen en la obra de Dios. Así servimos mejor, con un corazón renovado y una energía que viene de caminar en el propósito correcto, no en la sobrecarga constante.
Señor y Dios, enséñanos a recibir la ayuda que nos ofreces y a compartir nuestros deberes con nuestros hermanos. Permite que juntos podamos servirte de todo corazón. En Cristo Jesús, Amén.