Mateo 6:5-8
¿CÓMO HAS ESTADO ORANDO?
“Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea”.Mateo 6:5
Una oración que no pasa del techo. ¿Se imagina? Tal vez suene algo irreverente, pero es una posibilidad, y es Jesús quien emite la voz de alerta. Él lo ilustra con gente que en su tiempo era considerada muy religiosa: “Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas…”. Es una advertencia que viene de alguien a quien no podemos engañar con nuestras oraciones.
¿Cuál era el problema con las oraciones de estos “hipócritas”? De acuerdo con Jesús, a ellos “les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea”. ¿Se da cuenta? Poco les importa que Jesús los escuche; lo que más les interesa es que la gente los admire. Y si lo que busca es una reacción rápida a su oración, puede seguir su ejemplo. Pero si quiere que su oración llegue hasta el cielo ¿cómo debe orar entonces?
Escuche la recomendación de Jesús: "Cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre en secreto”. Allí, donde nadie te ve o te escucha, Dios sí lo hace. Y eso es lo que importa, porque si nuestra intención no es hablar con nuestro Padre celestial, nuestras oraciones se convierten en un simple monólogo. ¿Ora usted con esta convicción de dirigirse al Dios vivo y Padre bondadoso? Cristo nos asegura, que cuando esto sucede, es Dios quien responde. “Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio".
Querido Dios, perdóname por las veces que he orado con prisa, sin intensidad, solo para parecer cristiano. Recibe esta sincera oración mía, en el nombre de Jesús, Amén.