Apocalipsis 7:9-17
ALINEADOS CON EL REINO
“...Vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos…tantos que nadie podía contarlos”. Apocalipsis 7:9
En Moscú hay una galería de arte de la era soviética. En ella se despliega un lienzo grande que muestra a muchos jóvenes de diferentes partes de la antigua Unión Soviética, levantando en alto una bandera, con una amplia sonrisa en sus rostros. Lo que esté lienzo intenta expresar es la esperanza que el comunismo ofrecía: gente diversa de toda la Unión Soviética, unida por la misma ideología política, viviendo juntos en armonía bajo la bandera comunista.
Por supuesto, nosotros sabemos que el comunismo no tenía el poder de llevar a cabo esta visión. De hecho, ninguna ideología, sea el socialismo, el capitalismo o el libertarianismo, es capaz de cumplir este tipo de visión. La esperanza de esta visión se cumple solamente en Cristo. La clave para la unidad nacional y étnica está en el retrato descrito en Apocalipsis 7, con gente de todas las naciones de pie delante del trono y delante del Cordero, y con el mismo canto en sus labios.
¿Cómo pueden superarse las divisiones en el mundo? Nosotros ya no creemos que otra serie de discusiones políticas de alto nivel puedan lograr algún bien. Necesitamos un redescubrimiento de la visión de Apocalipsis. A pesar de estar fragmentada, la iglesia de Cristo es el signo de Dios de la unidad que Él desea para todos los pueblos.
Señor, prevennos de ofrecer respuestas que no liberan. Permite que la visión de tu trono una a las naciones delante de ti. En Cristo, amén.