16 de febrero del 2023
Juan 14:1-14
EL CRISTO EXCLUSIVO
“Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre”.Juan 14:6
En un templo budista en Japón hay unas esculturas de madera que fusionan símbolos de distintas religiones. Es una forma de representar la idea de que todas las religiones son iguales. No necesitamos visitar un templo budista para escuchar algo semejante. La noción de que todas las religiones son básicamente la misma, es lo que afirman muchos occidentales. Todos son caminos diferentes a la montaña, dicen ellos, pero todos se dirigen a la misma cima. Los cristianos diferimos. No porque seamos intolerantes sino porque los seguidores de Cristo toman las palabras de su Maestro seriamente. “Yo soy el camino, la verdad y la vida” dice Jesús. Y para asegurarse que entendemos las implicaciones de esta afirmación Él agregó: “Nadie viene al Padre sino es por mí”. Esta afirmación de Cristo es la piedra en la cual mucha gente tropieza. Jesús, suena para ellos muy elitista, muy superior. ¿Es realmente necesaria una afirmación como ésta? Sí. Porque ningún maestro religioso ni gurú espiritual ha hecho lo que Jesús hizo. Sólo él fue crucificado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. Nadie que se llame guía espiritual puede indicarnos el camino a Dios porque ya conoce el camino. Solo Cristo. Las demandas de Jesús son exclusivas. ¿Es tu compromiso con él igualmente exclusivo?
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.