10 de enero del 2023
Génesis 13:1-18
BIENAVENTURADOS LOS PACIFICADORES
“Tú y yo somos parientes, así que no está bien que haya pleitos entre nosotros”. Génesis 13:8
Resolver conflictos requiere ciertas habilidades, pero también buenas actitudes. Nuestra tendencia natural es a avivar el conflicto, o, en otros casos, a huir de él. Sin embargo, los seguidores de Cristo estamos llamados a encontrar maneras saludables de lograr la paz. Esto es precisamente lo que el pasaje de hoy nos ejemplifica. El origen del conflicto se narra en el v. 6: “Lot también era muy rico, pues, al igual que su tío Abram, tenía muchas ovejas y vacas, y gente que acampaba con él”. El problema en sí no eran los bienes materiales, sino los roces que esto acarreaba entre los trabajadores de Lot y Abram. Lo que llama la atención es la manera sabia que Abram escogió para resolver pronto el conflicto. Aunque él era mayor que Lot y, además, su tío, él dejó que Lot escogiera la parte que creyera conveniente para habitar. Y Lot no desaprovechó la oportunidad: él puso su mirada en tierras que evocaban el huerto del Edén y los verdes pastos de Egipto. En lo que no se fijó fue en sus vecinos de Sodoma, donde la perversidad era algo bastante común. La actitud de Abram recuerda la de Jesús, quien estuvo dispuesto a renunciar a lo que era suyo para lograr nuestra reconciliación. Una buena consigna para este año puede ser limar asperezas con quienes hayamos tenido algún conflicto. ¡Dios bendice a los que buscan la paz!
Bendito Señor, danos la madurez y fe necesaria para resolver los conflictos y diferencias en familia, esperando siempre en tu buena voluntad. En Jesús, Amén.
Un nuevo año comienza y, después dos años aciagos, tenemos la esperanza de que éste será mejor. Pero no siempre sucede así. No sabemos que giros dará la política internacional. No sabemos en que terminará la crisis inflacionaria. Pero hay algo que sí sabemos: “A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”. Esta es una lección recurrente para el pueblo de Dios. La historia que leemos en el libro de Génesis resuena con ese mensaje. Allí vemos como un mundo perfecto, dio lugar al pecado, la violencia, las relaciones rotas, en fin, a la experiencia de vivir en un mundo caído. Pero es alentador ver la manera en que aun en familias imper- fectas, Dios fue dirigiendo sus vidas para cumplir sus propósitos. Y el libro termina con la historia de un personaje que testifica de la manera que Dios actúa en medio de nuestros peores actos. Así que, ánimo. Dios no ha terminado con nosotros. Y si él es con nosotros, podemos esperar cosas buenas aun en medio de circunstancias adversas.
Salomón Medina
Salvadoreño, ha contribuido al desarrollo holístico de ministerios desde la niñez, adolescencia, juventud, personas con discapacidad, sobrevivientes de la guerra civil y personas en comunidades de alto riesgo, además coordina actualmente el proyecto “Alternativas a la violencia”