Rut 3:1-18
MUJER VIRTUOSA
“No temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa”.
Rut 3:11
Se dice de un filósofo llamado Diógenes que caminaba en pleno día con una lámpara encendida. “Busco a un hombre honesto”, era su explicación. En la Biblia también se pregunta, “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?”. Por el tono de la pregunta no parece ser una búsqueda simple, y solo en una ocasión se le llama así a una mujer en la Escritura. Y no a plena luz del día, sino en una situación comprometedora en la oscuridad de la noche.
Se trata de Rut, la moabita, quien ha ido hasta el aposento de Booz, su benefactor, a iniciativa de su suegra Noemí. La intención de su suegra era que sedujera a Booz, pero Rut cambia los planes, y le pide que extienda su capa sobre ella. No, esta no es una invitación a una noche de pasión, sino una expresión que equivale a pedirle un anillo de compromiso.
¿Por qué Booz aceptaría una propuesta así, de una mujer extranjera? Porque él es hijo de Rahab, la ramera, y sabe lo que es vivir bajo un estigma así. Además, él es pariente cercano y la ley le obliga a redimir a la familia de Noemí. Éste es un caso admirable, porque a unos cuantos metros de allí, unos mil años después, habría de nacer de la descendencia de este matrimonio, Jesús de Nazaret, el redentor del mundo. Y por eso es que la historia de amor, no es tanto la de Booz por Rut, sino la de Dios por su pueblo.
Te agradecemos, Señor, tu provisión para nuestra redención. Gracias por enviar a tu Hijo, por amor a nosotros. en Cristo, amén.