2 Samuel 12:15-25
LA QUE FUE MUJER DE URÍAS
“Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías”. Mateo 1:6
Tal vez nunca haya escuchado de la orquesta de Cateura, en Paraguay. Es una agrupación musical que ha viajado por una gran cantidad de países de todos los continentes, y que tiene una particularidad: está formada por los hijos de familias que viven alrededor del vertedero de basura más grande de su país, y sus instrumentos se han hecho a partir de materiales reciclados.
¿Quién se hubiera imaginado que en un lugar así pudiera surgir algo valioso? Lo mismo nos preguntamos cuando vemos la estrepitosa caída del rey David y sus trágicas consecuencias. La Escritura no intenta ocultar en ningún momento la mugre y hedor que emanan de su involucramiento con Betsabé, la esposa de uno de sus generales. Nada de esto fue del agrado de Dios, y, aunque David demostró un arrepentimiento sincero, su pecado trajo consecuencias graves para su familia. Pero la historia no termina allí: eventualmente, de la relación de David con Betsabé nace Salomón, “al cual amó Jehová”.
Al redactar la genealogía de Jesús, Mateo no omite ese origen un tanto bochornoso del Mesías. Tal vez nos cueste entender la profundidad de la gracia de Dios al perdonar a David. Pero lo que no debe ser difícil comprender es la plenitud de la encarnación de Jesús quien asume nuestra humanidad con sus fallas y desaciertos. Él debía ser semejante a sus hermanos, pero sin pecado.
Bendito seas, Dios, por no tratar con nosotros de acuerdo a nuestras iniquidades. Gracias por tu misericordia y paciencia. En Jesús, amén.